miércoles, 13 de abril de 2011

17 de abril DIA INTERNACIONAL DEL MALBEC

¿Qué es más importante: elaborar el vino o apreciarlo? En realidad, se trata de dos caras de la misma moneda. No existiría una sin la otra. De poco serviría a los bodegueros de Mendoza elaborar el mejor Malbec, sin un mercado capaz de apreciarlo
El origen del Malbec se encuentra en Cahors, en el sudoeste de Francia. Allí se cultivaba este cepaje con el cual se elaboraban los vinos conocidos con el nombre del lugar: vinos de Cahors. Estos vinos alcanzaron reconocimiento desde los tiempos del Imperio Romano. Luego se consolidaron en la Edad Media, para terminar de fortalecerse en la modernidad.

De acuerdo al estado actual de las investigaciones sobre el tema en Cahors es el lugar donde antes se cultivó el Malbec. ¿Cómo llegó a este lugar? No se sabe si fue trasladada desde Italia por los romanos, o si ingresó desde otra región europea. En Cahors desaparecen las pistas. Lo que está claro es que allí se cultivó la cepa, con la cual se elaboró un producto llamado a adquirir singular prestigio, tal como reconocieron escritores y reyes.

Los ingleses comenzaron a importar regularmente el vino de Cahors a partir del siglo XIII. Este proceso culminó en la centuria siguiente, durante la administración del rey Enrique III (1312-1377), el cual comenzó a usar la expresión de “vino oscuro de Cahors”. El abastecimiento de estos vinos al mercado inglés se mantuvo vigente durante largos siglos. El siglo XIX marcó el declinar del vino de Cahors en Francia e Inglaterra. Los comerciantes de Burdeos le cerraron el camino a los mercados británicos y, posteriormente, la plaga de filoxera terminaría por castigar los viñedos de Malbec en Cahors, situación que no se pudo revertir hasta la década de 1980.

Llegada del Malbec a la Argentina

En las décadas de 1840 y 1850, las cepas de Malbec se comenzaron a cultivar en las Quintas Normales de Santiago de Chile y Mendoza.

En efecto, el Malbec llegó a Chile en la década de 1840. En el marco de la apertura política y cultural generada a partir de la Independencia, la clase dirigente chilena comenzó a mirar hacia Francia con creciente interés, con ambiciones de superación. En este contexto, uno de los aspectos que se procuró incorporar, fue la vitivinicultura francesa, incluyendo sus cepas y sus técnicas de elaboración del vino. En este contexto vendrían a Chile especialistas franceses, como René Lefevre, Claudio Gay y Michel Aimé Pouget, los cuales motorizaron importantes cambios en la vitivinicultura nacional, acentuando las tendencias francesas). Junto con ellos, hubo tambièn otros franceses que realizaron aportes significativos. Y sus propuestas se difundían a través de las nuevas instituciones creadas, precisamente para tal fin, como la Sociedad Nacional de Agricultura (fundada en 1838) y la Quinta Normal de Santiago (1841). En estas condiciones se produjo la llegada de las cepas europeas al fértil suelo regional.

En el plano institucional, el espacio más importante de este proceso fue la Quinta Normal de Santiago. Fundada en 1841 por iniciativa del exiliado argentino, Domingo Faustino Sarmiento, su nombre se inspiraba en la Escuela Normal de París, donde se cultivaban plantas en general y vides en particular. La Quinta Normal de Santiago operó como una estación experimental, en el sentido de introducir nuevas especias y variedades de plantas europeas, adaptarlas a los suelos y climas americanos, y luego difundirlas en la región para mejorar la producción agrícola y agroindustrial.

Mientras Chile avanzaba con sus instituciones y sus innovaciones tecnológicas, la Argentina permanecía en una situación de estancamiento por problemas políticos. El gobierno de Rosas promovía tensiones internas y externas. Rosas se enfrentaba con los empresarios, particularmente los del sector vitivinícola; y tambièn generaba conflictos externos, que tendían a aislar a la Argentina del mundo y sus capitales y sus innovaciones tecnológicas.

Después de la caída de Rosas. Sarmiento promovió la fundación de la Quinta Normal de Mendoza. Siguiendo el modelo de Francia y Chile, esta Quinta Normal se propuso incorporar nuevas variedades de cepas, como medio para mejorar la industria vitivinícola nacional. Esta iniciativa fue acogida por el gobernador de Mendoza Pedro Pascual Segura, y su ministro de gobierno, Vicente Gil. El 17 de abril de 1853 presentaron el proyecto ante la Legislatura Provincial, con vistas a fundar una Quinta Normal y una Escuela de Agricultura. La Cámara de Representantes abordó el proyecto y terminó por aprobarlo con fuerza de ley el 6 de setiembre de 1853.

La dirección de la Quinta Agronómica de Mendoza fue confiada al francés Michel Aimé Pouget (1821-1875) que se radicó en Chile.

Pouget llegó a Mendoza en 1853, a los 32 años de edad, con los aportes de Quinta Normal de Chile, entre los cuales se destacaba “una gran carga de plantas y semillas que incluía cepas de varios tipos, como por ejemplo, Cabernet Sauvignon y Pinot Noir; una de ellas era la uva Malbec.

El proceso de transferencia de plantas, de la Quinta Normal de Santiago a la Quinta Agronómica de Mendoza, resultaría, a la larga, decisivo para esta historia. Posteriormente, este esfuerzo se extendió hasta San Juan, donde tambièn se creó una Quinta Agronómica. Bajo la protección política de Sarmiento, estas unidades lograron incorporar millares de plantas para avanzar en el proceso de renovación de la agricultura en general, y la viticultura en particular. En este marco se produjo la incorporación de las uvas francesas a la viticultura argentina, particularmente del Malbec.

La gestión de Sarmiento, Pouget y las Quintas Normales de Santiago, Mendoza y San Juan fueron parte decisivas de este proceso. Hasta que, por fin, se logró poner en marcha el cultivo de estas variedades en tierras cuyanas, a pesar de todas las dificultades:

En el marco de las tradicionales crisis del Estado en Argentina y la discontinuidad de sus políticas públicas, en 1858 se produjo el cierre de la Quinta Normal de Mendoza, debido a problemas presupuestarios. No obstante ello, Pouget procuró dar continuidad al proyecto, mediante su propio emprendimiento particular, donde hizo experimentos para adaptar las cepas francesas. Mantuvo esta actitud con notable constancia hasta su muerte, el 29 de noviembre de 1875 (Draghi Lucero, 1936: 38).

Por todo esto se elige como día internacional del malbec, el 17 de abril de 1853 fecha de presentación del proyecto de ley en la Cámara de Representantes de Mendoza, para crear la Quinta Normal de Mendoza.

Extraído de Wines of Argentina-Pablo Lacoste

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